Gema con decoración grabada

En la gema de ónix y oro del primer cuarto del siglo XIX está representada la elegante figura de Diana la cazadora.

Diana, la diosa de la caza, se erige en el centro de una hermosa montura en hilo de oro. Vestida con una túnica hasta la rodilla, fue retratada en el siglo XIX por Giovanni Santarelli, maestro cincelador, justo cuando va a sacar una flecha de la aljaba y con la mano derecha sujeta el arco hacia abajo donde, a sus pies, observamos a un perro corriendo.

LA COLECCIÓN

La obra

Esta gema que representa el elegante perfil de Diana la cazadora forma parte de la prestigiosa colección de grabados sobre piedras duras y preciosas de la familia Médici que, para muchos viajeros del Grand Tour de inicios del siglo XVIII, está considerada como una de las principales maravillas de Florencia. Esta obra es un valioso testigo del gran dominio técnico y artístico que emanan dichas obras minúsculas gracias a la habilidad de artesanos como el autor Giovanni Antonio Santarelli, capaz de competir con los talladores de la Era imperial.

De hecho, a partir del Renacimiento, pontífices, príncipes y cardinales, fascinados por el poder simbólico de los personajes y por las propiedades mágicas de las piedras, buscaban y coleccionaban asiduamente camafeos y grabados causando algunos duros conflictos entre los amantes de estas obras que estaban dispuestos a gastar cifras desorbitantes para adjudicarse con la gema deseada.